todonutricion

16 noviembre 2006

Consejos dietéticos para mujeres gestantes.

En primer lugar, mi más sincera enhorabuena por el embarazo y por el nuevo descendiente, hijo, hija. (Yo voy a ser padre por primera vez, a mis 42 años, no estoy encantado, no, en absoluto, estoy dando saltos de alegría, vamos.!)


Todos los nutrientes son importantes durante el embarazo, pero se han de controlar especialmente los minerales
calcio, yodo y hierro, así como la vitamina ácido fólico.


Calcio y fósforo

Los huesos del feto y los dientes del bebe se forman a partir del fosfato cálcico (fósforo más calcio).
Ya de por sí es fundamental un aporte correcto de para evitar descalcificaciones de la madre (pérdida del mineral en huesos y dientes). Una buena fuente de calcio son los derivados lácteos.
Las mujeres embarazadas con intolerancia a la lactosa (azúcar de la leche) o alergia a la caseína (proteína de la leche de vaca) que no puedan ingerir lácteos, deben complementar su dieta con otros alimentos ricos en calcio.
Los derivados de soja enriquecidos (tofu, batidos de soja), pescados de los que se come la espina (boquerones, sardinas enlatadas), son alimentos ricos en este mineral.
Así como los frutos secos y sus derivados (leche de almendras), aunque la absorción de calcio de estos últimos no sea tan efectiva.


Hierro
Las necesidades de Hierro aumentan debido a la síntesis de tejidos (placentarios y fetales), al mayor volumen de sangre y a la formación en el feto de reservas de hierro que necesarias en la lactancia. Las mujeres deben disponer de unas reservas de hierro suficientes hasta antes del inicio de la gestación, en caso contrario deberían compensar el déficit con algún suplementos para evitar problemas relacionados con la anemia ferropénica; siempre bajo indicación de su médico.
La anemia ferropénica en el bebé durante la infancia y después del parto en la madre que se da en algunos casos puede ser debida al déficit de Hierro.


Yodo
Las necesidades de yodo en la mujer embrazada no son mucho mayores que en la mujer no embarazada. Pero se ha de controlar su correcto aporte ya que es un nutriente imprescindible para el correcto funcionamiento de las hormonas tiroideas que van a intervenir en el desarrollo del feto y su cerebro. Y como también interviene en la regulación de otras funciones metabólicas como el mantenimiento de la temperatura corporal su déficit puede provocar un daño fetal de tal magnitud que el neonato puede llegar a sufrir algún grado de minusvalía física e intelectual.

Este mineral se encuentra en pescados, mariscos y en vegetales, pero según el tipo de suelo, el uso de ciertos fertilizantes y el procesado de los alimentos su contenido puede variar mucho.

Los suelos de algunas zonas de España como lo son en Navarra (Salazar, Baztán, Roncal), León, Granada (La Alpujarra) y Extremadura son pobres en yodo y consecuentemente también lo son sus aguas y sus alimentos.
Para garantizar las dosis adecuada de este mineral, en general basta con emplear sal yodada en la cocina en lugar de sal común.



Ácido fólico o vitamina B9
Se le llama ácido fólico por encontrarse principalmente en las hojas de los vegetales (proviene del latín folia y significa hoja).

Especialmente importante en mujeres que ya han tenido embarazos anteriores o que han tomado recientemente anticonceptivos orales.
Su insuficiencia puede provocar defectos del tubo neural como espina bífida en el feto. un retraso en el crecimiento o anemia megaloblástica (disminución del número de glóbulos rojos en sangre).
No es facil conseguir tan sólo de la dieta todo el ácido fólico necesario, así que es recomendable ingerir algún suplemento.
Los alimentos más ricos en ácido fólico son: los champiñones, los cereales integrales, el hígado, la levadura de cerveza, las verduras de hoja verde (espinacas, acelgas, grelos, berros o escarolas y siempre que se pueda, se aconseja comerlas crudas para aprovechar al máximo el contenido de esta vitamina sensible al calor), la yema de huevo, las legumbres, frutas como las mandarinas y las naranjas, así como la cerveza sin alcohol.


Los errores nutricionales durante la gestación afectan a la salud del niño y de la madre durante el periodo de la gestación y durante toda la vida del niño.

10 noviembre 2006

Información importante a la hora de freir alimentos

Aspectos a tener en cuenta a la hora de freír alimentos


Si bien es cierto que freír los alimentos ha sido siempre una forma especial y deliciosa de preparar algunos platos, hoy por hoy, con los conocimientos analíticos que tenemos se ha averiguado que no es nada aconsejable utilizar este método de cocción, ya que la combinación de temperatura elevada y sin control y alto contenido de grasas no es saludable.


Para los casos en los que sea indispensable freír los alimentos, acompañamos algunos consejos importantes:


- Si emplea una freidora, cuele el aceite y limpie la freidora de todos los restos de los alimentos para evitar que se desarrolle mal olor, mal sabor y sustancias nocivas y tóxicas para la salud.

- Procure guardar el aceite en un lugar fresco, seco y oscuro.


- Los aceites necesitan mayor temperatura que el agua para llegar al punto de ebullición (180° grados aproximadamente). Los aceites de semillas tienen un punto de ebullición más bajo, el aceite de oliva necesita un poco más de temperatura, por lo que el aceite de oliva se deteriora menos y se producen menos sustancias nocivas para la salud.

- Además el aceite de oliva sufre menor alteración durante el proceso de calentamiento, ya que su temperatura de ebullición es más elevada. Se han estudiado sus efectos en alimentos fritos y se ha observado la formación de una capa a su alrededor que impide hasta cierto grado la absorción de más aceite, además de retener el jugo y sabor de los alimentos. Tenga en cuenta pues que es mejor usar aceite de oliva, y por cierto la gran mayoría de los restaurantes, bares, etc, usan aceites de semillas.


- Altas Temperaturas y sin control descomponen las grasas formando gases, dorando o quemando los alimentos en su superficie y dejándolos húmedos y crudos en el interior.

- Se sabe que, el aceite de oliva penetra menos en el alimento, por lo que su consumo y el contenido graso del plato final son menores.


- No mezcle dos tipos de aceites, ya que cada uno requiere de temperatura diferente y tiene características diferentes.

- No mezcles aceite nuevo con el usado, el usado cambio su estructura al ser calentado.


- Evita utilizar un aceite ya calentado anteriormente para freír nuevos alimentos.


Por ello es aconsejable que pongamos empeño y utilicemos todo lo que está a nuestro alcance para evitar problemas de salud por culpa de la fritura. Una de las mejores ayudas para cocinar a temperatura controlada y baja, evitando sustancias tóxicas y ahorrando mucho dinero en aceite es la Thermomix.

03 noviembre 2006

Dieta y Nutricion

¿Por qué una dieta equilibrada y personalizada?

Se ha demostrado por numerosos estudios que en los países desarrollados existen enfermedades asociadas al seguimiento de una alimentación incorrecta, no por desnutrición, sino por malnutrición, circunstancia que provoca un desequilibrio en el que ciertos excesos coexisten con carencias de nutrientes esenciales, pudiendo pasar desapercibidos y perjudicar a la larga seriamente la salud. Una alimentación incorrecta ha sido relacionada con muchas de las principales enfermedades ampliamente difundidas en nuestra sociedad: arteriosclerosis, enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes, algunos tipos de cáncer, etc.

Ciertamente, queda claro que el seguimiento de una dieta equilibrada y variada, es uno de los mejores métodos para recobrar la salud y para la prevención imprescindible en el tratamiento de innumerables estadios fisio-patológicos. Es por ello, que una dieta adaptada a cada individuo constituye un instrumento válido de prevención contra la mayor parte de las enfermedades.

A través de la dieta, que es el conjunto de alimentos que consumimos, adquirimos las sustancias imprescindibles para vivir.

Los alimentos a su vez son el vehículo de los nutrientes y éstos el sustento fundamental para una buena salud.

Los fines básicos de los nutrientes son:

- Satisfacer las necesidades energéticas que el organismo requiere.

- Cubrir las necesidades del crecimiento.

- Formar y mantener en perfecto funcionamiento las estructuras corporales, (lo que se denomina
función estructural y de soporte).

- Suministrar los elementos necesarios para regular el metabolismo, (se conoce bajo el nombre
de función reguladora).

Cuando se habla de dieta equilibrada no se trata de una dieta ideal y universal, al contrario, hablamos de alimentarnos de forma adecuada a nuestras circunstancias personales: llevaremos una dieta equilibrada cuando tomemos los alimentos que nos aporten los nutrientes que necesitemos según nuestra complexión, nuestra estatura, nuestra edad, nuestro sexo, nuestra actividad cotidiana, el clima y las condiciones medioambientales en las que nos movemos, etc.

Cada persona es diferente y su nutrición debe adaptarse a sus circunstancias, requiriendo un tratamiento personal. Por ello es necesario una dieta personalizada.

En las conocidas pirámides nutricionales podemos observar que hay grupos de alimentos que debemos comer diariamente, otros semanalmente y otros mensualmente.


¿Pero sabemos cómo, cuánto, y en qué combinación?

Lo importante es conseguir una alimentación mixta, en la que se combinan todos los nutrientes necesarios:
los carbohidratos (cereales, legumbres, pasta, arroz), las proteínas (carne, pescado, leche, queso), las grasas (aceite, frutos secos, carne de cerdo) siempre de acuerdo a nuestros requerimientos.

En la sociedad actual, estamos sujetos a una serie de condicionantes y horarios que nos obligan a llevar cierto ritmo de vida y a comer fuera de casa, y así como la ciencia y la tecnología nos han proporcionado muchos beneficios, no todo ha evolucionado de forma positiva, ha sido justamente la nutrición, uno de los factores que se han visto empobrecidos.

Con la gran oferta existente, es fácil abusar de la bollería, dulces, refrescos azucarados, colas, (que además del elevado contenido en azúcar influyen en la perdida de calcio), grasas, comida ‘basura’, y por el contrario se tiende a consumir poca fruta y verdura. Éstas además ya no tienen las vitaminas que contenían en épocas de nuestros antepasados, cuando las frutas y verduras se consumían cerca de donde se cosechaban, ahora con los largos recorridos y tiempos de almacenamiento pierden parte de sus propiedades. Otro problema añadido actualmente es que los alimentos cuanto más manufacturados son, menos nutrientes naturales contienen.

La consecuencia son desequilibrios en nuestra salud: niveles altos de triglicéridos y de colesterol, obesidad, muchos casos de diabetes, de osteoporosis, de hipertensión, e incluso de cáncer, además de otras enfermedades y carencias que tienen su origen en una mala alimentación.

En conclusión para que la nutrición consiga sus objetivos lo mejor posible, el aporte de nutrientes debe hacerse de tal modo que se cumplan determinadas premisas:

1ª. La dieta ha de ser variada de tal modo que los nutrientes se suministren en cantidades adecuadas, sin que haya ni carencias ni excesos.

2ª. Desde el punto de vista de la energía, la cantidad de calorías aportadas por los alimentos, debe ser la necesaria para compensar el gasto energético, sin excesos ni carencias. Hay que establecer las necesidades energéticas, según el biotipo y mantener el peso corporal constante. En definitiva se ha de suministrar una cantidad de calorías tal, que permita mantener un peso saludable.

3ª Una
dieta equilibrada no es abusar de los hidratos de carbono y dejar a un lado las proteínas o lo contrario, como postulan algunas "dietas milagro", sino conocer nuestras necesidades nutricionales y cubrirlas.


¡Llevar una dieta equilibrada mejora nuestra calidad de vida, pues mejora nuestra salud!